¿Dónde se guardan los secretos? ¿Dónde se guardan mejor?
En el calabozo del subsuelo de un castillo medieval.
O en el fondo de un aljibe en desuso.
Quizás, en la torre más alta de un antiguo palacio.
O en lo profundo de un corazón herido, entre recuerdos aciagos.
O tal vez, en un diario olvidado…
¿Pero por qué guardar silencio sobre algo? Porque a veces, debe continuar siendo secreto para no lastimar a alguien.
Aunque, no siempre callar implica evitar daño. A veces evita dolor. A veces evita vergüenza. Y otras, el silencio, vestido de secreto, puede significar un acto de amor que –mejor– siga callado para preservarse como tal…
Porque, de salir a la luz lo guardado, enmohecido y empolvado, donde quiera que esté, puede contaminarlo todo y causar asfixia.
Aunque también, puede significar liberación…
Mirta Escalante nació en Avellaneda, un 15 de diciembre de 1962 y, desde entonces ha vivido en Claypole, una pequeña localidad de Alte. Brown.
Desde temprana edad ha manifestado el gusto por la lectura y escritura, siendo éstos, puntales para su trabajo en el nivel inicial (docente), donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera.
Supo alternar el trabajo con la maternidad y la creación. Así, ha escrito varias novelas e infinidad de poemas, muchos de ellos inspirados en sus tres hijos y sus tres nietos que son los regalos más valiosos que la vida le dio.
Hoy, se encuentra jubilada y disfruta de seguir creando historias de amor, ya que –dice– el amor es el motor de la vida.
En su primera publicación “Lo guardado más secreto”, deja de manifiesto esa convicción, recreando una historia que tiene mucho de fantasía y otro tanto de cosas oídas al pasar…