Una de las formas de la dicotomia es la de control, pilar fundamental del estoicismo, propone que, para alcanzar la paz mental y la libertad, debemos distinguir con claridad qué depende de nosotros y qué no. Esto sería bajo tu control elementos como tus juicios, opiniones, intenciones, deseos y cómo decides reaccionar ante los eventos. Y fuera todo lo externo, como la lluvia, el tiempo, el universo, la muerte y crucialmente, las acciones u opiniones que les corresponden a los otros.
Pero ¿qué pasa cuando todos estos conceptos se mezclan? De eso se trató esta historia, ya que la dualidad y la contradicción nos caracterizan como conductas inevitables, la dicotomia se manifesto cuando no pudieron discernir entre el adentro y el afuera, haciendo sin que fuera algo que pudieran controlar, que cambian de lugar. Defendemos tanto nuestras ideas y nuestras formas, que a veces no vemos cuando cruzamos de vereda, solamente porque es diferente cuando le pasa al otro a cuando nos afecta a nosotros. Es sólo una historia, una novela, pero no significa que en el dia a dia no estemos expuestos a que nos pase. Apenas puedo desear que todos, me incluyo, tengamos la capacidad de darnos cuenta cuando nos enfrentamos a cierta clase de dicotomia.