“Todo danza la Gran Danza de la Vida
Sin Movimiento, sin Ritmo y sin Energía no puede existir la Vida, fácil de comprobar al poner la mano sobre nuestro corazón y sentir su Danza Perpetua, que es base y sostén de nuestra vida.
Podemos estar despiertos, dormidos o danzando, que él graduará sus palpitaciones sin nuestro “consentimiento”, su movimiento es involuntario respecto a nuestros pensamientos.