Dirigida a profesionales de la salud, familiares y cuidadores, la propuesta es clara: desaprender viejos hábitos para transformar el lenguaje en el motor principal de la rehabilitación. Porque dejar atrás el trato infantil y hablarle a un adulto con el respeto que su madurez merece no solo frena ese daño, sino que se convierte en una llave biológica que estimula la neuroplasticidad y enciende la confianza indispensable para la r.
Frente a esta preocupante realidad, esta guía nace desde mi propia vivencia y mi sólida trayectoria de 36 años como médica psiquiatra, psicoterapeuta y médica forense. A lo largo de mi práctica, la infantilización del lenguaje dirigido a los adultos con problemas cognitivos me ha generado un profundo rechazo, impulsándome a crear esta obra, exponer la problemática y ofrecer herramientas concretas contra esta costumbre arraigada en el ámbito asistencial.