Estos relatos de ficción literaria bien pueden enmarcarse en el policial clásico o de
enigma al estilo de Arhtur Conan Doyle, unos, y otros en el policial negro al modo
de Patricia Highsmith o de Osvaldo Soriano.
Un cura enredado en una hereje inmoralidad de trágicas consecuencias.
Un detective ante un caso sin rastros que, con un aire al célebre cuento de Allan Poe,
recibe una insólita pista a través de un gato.
Un estudiante de psicología con una sombría relación con su madre, que el día de su
graduación cumple su sueño.
Dos lesbianas involucradas solo por las sospechas de la suegra y ante un investigador
que sólo suma fracasos.
Una mujer que lleva adelante una extraña estrategia para encender su matrimonio.
Una joven modelo que intenta escapar de un fanático admirador.
El acoso sexual y laboral de un jefe que, frustrado, termina en un mal despido y una
mejor venganza de su secretaria, involucrando al periodista Jorge Rocamora, pseudónimo
con que solía firmar algunos de sus escritos el autor del presente libro. El
mismo Jorge Rocamora protagoniza también un relato plagado de traiciones, entre
las que termina revisando sepulcros en un cementerio durante la madrugada, como
parte de su investigación.
Un juicio con profundos ribetes policiales, de abogados corrompidos que acapara la
atención pública.
Dos ladrones sin suerte y otro traicionado por su cómplice.
Todos relatos breves que transitan tramas y personajes desarrollados con la claridad que
sólo el mejor periodista de la historia de Villa Mercedes, Eduardo Marcelo Gargiulo, podía
darle y que el autor ideó, preparó y desarrolló con la misma seriedad y pasión con la que
armaba la edición de noticias del próximo día.
Lic. en Ciencias de la Comunicación y T. en Administración y Gestión Universitaria.
Nació en el seno de una familia tradicional de la Villa Mercedes el 21 de agosto de 1963. Estudió en el Inst. San Buenaventura, en la Universidad Nacional de Río IV y en la Esc. de Cc. Sociales y Educación de la U.N.Vi.Me.
Periodista y docente, alternó sus pasiones con una activa participación política. Fue concejal y candidato a intendente de V.M., diputado de la Pcia. por el Dep. Pedernera y Sec. de Com. de la ciudad de San Luis. Retirado de la vida política activa ofició como consultor de comunicación en varios partidos políticos.
Sus comienzos como profesional lo ubican dentro del periodismo gráfico en el diario “Puntal Río IV” primero, y luego “Puntal San Luis” donde realizó coberturas íntegras de casos resonantes que conmocionaron a la opinión pública. Trabajó en el histórico diario “La voz del Sud” antes que fuera vendido. Durante los 90 dirigió y condujo el célebre programa televisivo “Entre Bueyes Perdidos”, alternando el periodismo político con el de investigación. Fue conductor y productor del noticiero central del canal 2, “Supercanal, V.M.”. Encabezó numerosos emprendimientos de periodismo gráfico como radiales y televisivos. Destacó por ser uno de los primeros periodistas de la provincia que impulsó medios digitales de mucho éxito como “Crónica de San Luis” y “Apuntes de San Luis”. Fue propietario de la única radio F.M. existente del Bº La Ribera, que justamente bautizó con su nombre. Infaltable fue su paso por la clásica A.M. y F.M L.V. 15 de V.M. En los últimos años se desempeñaba como Sec. de Comunicación Estratégica de la U.N.Vi.Me, además era director y productor de la radio.
Eduardo Gargiulo consolidó una de las plumas de análisis político más agudas del plano mercedino y de San Luis. Su estilo se caracterizó por la combinación de su rigor técnico y su experiencia en el campo legislativo.
Hijo de Enrique M. Gargiulo y Beatriz I. Costa, hermano de Enrique y Ana. Padre de cinco hijos: Franco, Carla, Bruno, Renzo y Tobías. Apasionado de Racing y de la pesca, sociable, amiguero y por sobre todo buena persona, nos dejó esta obra que da cuenta de otra de sus pasiones, tal vez la menos conocida en la ciudad: la escritura literaria.
Falleció sorpresivamente el domingo 6 de abril del 2025 en la ciudad que lo vio nacer y a la que nunca abandonó.