Un joven de 33 años, hijo de una familia acomodada, trabaja como asistente en una galería de arte. Mientras su vida atraviesa un giro inesperado —ya no siente la obligación de tener hijos ni de cargar grandes responsabilidades— enfrentará los paradigmas de su generación: amor, amistad, vocación, miedos y excesos.
Entre inquietudes y vaivenes emocionales, Juan recorre los colores de la ciudad que lo moldeó, y en cuyo núcleo familiar aparecen trazos —formas complejas y, a veces, peligrosas— que podrían ayudarlo a completar el mapa de su identidad.