No es un manual. No vas a encontrar fórmulas mágicas para olvidar a quien no se quiere ir de tu cabeza. Es un diario poético de alguien que eligió habitar el laberinto del recuerdo. Es un libro sobre todo lo que nunca se termina de olvidar. Enzo Mondino escribe sobre esa historia de amor que llega a un final, le dedica tiempo a la aceptación de todo eso que no llegó nunca a tener lugar.
Sobre un final que tiene nombre, nacido de ilusiones viejas, canciones, abrazos, caída libre y el mejor tropiezo.
Atrapado en un nombre y en un lugar donde la ausencia acompaña, entre miedos el autor se inventa un "Ojalá".
... Ojalá, después de todo, en algún lugar que no sea solo mi cabeza, sigas existiendo...
Está hecho de palabras que nacen de lo mutuo, de un recuerdo que no se quiere ir.
Páginas que cuentan todos esos momentos que sucedieron demasiado rápido, como suelen pasar las cosas que terminan cambiando la vida para siempre.
... ¿Cómo se cura un recuerdo que no se quiere ir?...Prosa poética atragantada que también ahoga, como esos amores a medias que esconden vértigo frente a un abismo con forma de milagro.
... terminas siendo un milagro, una estrella fugaz de esas que pasan rápido, pero te cumplen el deseo.
Un libro repleto de anécdotas, de oportunidades perdidas, del "qué hubiera pasado si", de miedos que llegan tarde y palabras que nunca se dijeron.
Y en el medio de todo ese ruido, el libro late, ilumina. Es abrazo, es refugio, es calma, es atardecer.
Es sobre un nombre, que tiene idioma y que, para el protagonista, tiene toda la belleza necesaria.
... Caíste así, de la nada, a partirme la rutina al medio...
Sobre todo lo que nunca se termina de olvidar. Sobre esa magia exacta del principio que después no vuelve más y por eso se torna inolvidable.
... y todo parecía seguir un guión invisible escrito por el destino...
Editorial Dunken