A nosotros nos gusta ser argentinos; y amamos a nuestro país. Dios nos ha dado un alma grande, un corazón generoso, y un caudal inagotable de talento. Disfrutamos el encuentro; nos gusta amucharnos y compartir el mate, la pasta, el asado, la pizza, las milanesas … lo que sea, con tal de estar juntos en familia y con los amigos. Acá al que llega se le hace un lugar en la mesa. Así de simple. Es nuestra manera de ser.
Lo nuestro vale, tiene valor, es bueno, y, sobre todo, es necesario… para nosotros y para los demás. La Argentina lleva implícita una conciencia de heterogeneidad que le permite insertarse naturalmente en el Universalismo, que es complejo de identidades.
“La Argentina es digna”.
(Diego Armando Maradona).