Yo vi pasar muchas cosas, vi pasar muchos gobiernos; estaban todos enfermos, nunca vi un gobierno sano; en todos hubo Afano, todos fueron un infierno […] Los políticos corruptos no roban una gallina, no roban una cocina, ellos están por lo grande; su buena suerte se expande: le están robando a Argentina […] Quien vive en esta Argentina, la del siglo veintiuno, sabrá que no queda uno si se pasa la zaranda; cuando la corrupción manda, honesto ya no hay ninguno […] En esta Patria Argentina al pueblo no se le enseña pero el pueblo igual se ingenia para encontrar las Verdades, venciendo dificultades que los enemigos siembran […] La Yarará fue lanzada en distritos peronistas, en los distritos macristas y distritos radicales: cayeron todos iguales los monos paracaidistas […]
Hoy no gobierna la ciencia, su lugar lo han usurpado. A su vez la han silenciado. No quieren que ella se exprese. Es la Noche y no amanece si “gobiernan” los malvados […] Hoy manda una pseudociencia llena de error y pecado que la hacen ir para un lado que no es del lado argentino. No es del pueblo ese molino donde al agua la han llevado […] La jeringa es un enigma y el hombre debe enfrentarlo; la esfinge puede matarlo si no sabe resolverlo; la esfinge puede comerlo por no decir devorarlo […] La esfinge devoró varios insensatos infelices. Pensaban comer perdices luego de ser “vacunados” y terminaron cremados sin chances de despedirse […] Insensatez ignorante que la promovió un gobierno creando un nuevo infierno sobre el que estaba creado: dijeron que era un verano y mandaron un invierno […] Hombres y mujeres crueles sin sensatez gobernaron. Insensatos los votaron potenciando Lo Insensato; el pueblo obtuvo maltrato y a millones “vacunaron” […]
Aquellos que la vivieron a esa época nefasta sabrán que la dieron hasta la quinta o la sexta dosis. Las víctimas de la hipnosis no pudieron decir basta […] Es época de insensatez en la mansa muchedumbre; por más que haya luz que alumbre muchos prefieren las sombras; la mala vida le sobra a quien la buena no descubre […] Y la Yarará picaba al viejo, al joven y al niño. Sin cordura ni cariño picaba a la embarazada; mordedura envenenada con exceso de aluminio […]
En días donde Argentina formaba parte de la OMS, donde se había declarado una “emergencia sanitaria” promoviendo uso de barbijos y alcohol en gel, donde no se habían aprobado las “vacunas covid”, donde aún se estaban elaborando ciertas leyes relativas a su compra, donde el avión con las primeras dosis de “vacunas” rusas aún no había llegado al país, Crispín Medina escribía:
Quieren vacunar a todos y no es segura la vacuna, certeza no hay ninguna y dudas son las que sobran ¿Será que algunos que cobran no tienen vergüenza alguna?
En diciembre de 2020 surgía “Payador por la Verdad”, que circuló en redes sociales y en formato papel. Pasaron los años y el autor sobrevivió para seguir buscando la Verdad y escribiendo sobre la cuestión de la Gran Corrupción:
Yo también he de cantar como tantos han cantado, con las voces del pasado, con el presente inmediato, lo que del Mundo es ingrato, lo que es amado y odiado.
Una vacuna insegura, una mala ley votada: si el pueblo no hace nada lo devoran los de afuera, como si fuera una fiera que ataca a una gurisada.
El país de los rebaños, donde votan las ovejas; hay majadas desparejas, se ha misturao algún lobo que es de el gran país del robo: se le nota en las orejas.
grandes títeres bailando / la tragicomedia humana / la cadena los hermana / gran cadena testaruda / y sonríe la huesuda / por la puerta y la ventana
por eso yo estoy cantando / para contagiarte vida / la boca me da saliva / la lengua me da palabras / van saltando como cabras / yendo en busca de la rima
Elige el hombre. Dice que. Pero realmente no elige. Si algún sabio me corrigue entiendo que el hombre entrega su libertad y se pega a lo que otros ciegos dicen [...]
Se le ha ensuciado la sangre a millones de Argentinos y aunque algunos lo advertimos, nuestra voz no fue escuchada y fue mas bien silenciada por esos orcos cochinos.
Y así armaron majada tras haberlos asustado; el capón fue vacunado y el cordero y la oveja; y hasta el carnero se deja “vacunar” sin ser maneado.
Me presento: soy Medina, Crispín de nombre de pila; mi lengua nunca vacila para contar las Verdades, quemando barbaridades así la Verdad destila.
Crispín Medina es argentino.