⭐ Si bien Patricia sostiene que la escuela es un sistema muy importante en la vida de las personas, también nos dice que la verdadera educación viene desde casa, desde nuestro hogar. Los padres deben tomar cartas en el asunto desde el primer momento y dar una crianza eficiente para que, dado el caso, se pueda hablar con confianza y sin vergüenza si un hijo está sufriendo. Nosotros también, los que no somos padres, tenemos que dar el ejemplo y ayudar a quienes no reciben la atención necesaria.
⭐ Me guié por el título cuando pedí este libro, porque todavía estoy pasando por un proceso doloroso. Hace varios años, alguien importante para mí se fue y nunca pude llenar ese vacío, me cuesta hablar de eso sin sentirme mal; sin embargo, este libro me ayudó en varios aspectos. No es exactamente lo que necesito, pero me abrió más la mente y me ayudó a entender mi propio desgarro emocional.
⭐ Es corto y rápido de leer, pero no es sencillo. Es necesario replantearse las preguntas que hay en cada página y detenernos un momento para pensar que está pasando con todos nosotros, desde las familias de las nuevas generaciones hasta el consumo excesivo del Internet y las mentiras que se crean únicamente por hacer maldad al otro. A veces lo peor pasa desapercibido entre nuestros ojos, pero está ahí. Todas las señales de que algo malo va a pasar están ahí. Solo tenemos que interesarnos y actuar, ayudar.
📚 A lo mejor no lo recomendaría para alguien que está procesando una pérdida por suicidio muy reciente, pero es una curita al corazón. De alguna forma, nos hace entender que la culpa no siempre recae en nosotros y que es normal sentirse destrozado cuando algo así pasa. A veces no llegamos a tiempo, a veces no entendemos las señales, pero tenemos que encontrar nuestra propia forma de sanar y llevar el duelo el resto de la vida, haciendo cosas que nos devuelvan la presencia de nuestro ser querido, sin sentir que retrocedemos en nuestro avance hacia la superación.
📚 Este es el segundo libro de Patricia Quinzi que tengo. Su otro libro "Mi vida después de tu vida" también me ayudó, pero con la pérdida de mis mascotas. Dependiendo de cómo leamos y nuestra situación, podemos encontrar un buen consuelo en los libros.